Las Rotas y El Tosalet no son urbanizaciones nuevas. Buena parte de sus villas se construyeron entre finales de los años ochenta y los primeros dos mil, en una época con criterios muy distintos de eficiencia energética, distribución interior o relación con el exterior. Tres décadas después, cualquier arquitecto en Dénia o arquitecto en Jávea que trabaje en estas zonas se encuentra con un tipo de encargo cada vez más habitual: no proyectar desde cero, sino decidir qué conservar y qué transformar de una vivienda que ya tiene historia propia.

Lo que sigue funcionando del proyecto original

Las villas de esta generación, tanto en Las Rotas como en El Tosalet, comparten aciertos que hoy se valoran más que nunca: parcelas generosas, cimentaciones sólidas pensadas para durar y una implantación en el terreno que ya tuvo en cuenta la orientación y las vistas disponibles en su momento. En muchos casos, la estructura y la envolvente exterior siguen siendo perfectamente aprovechables, lo que convierte la reforma integral en una alternativa más razonable que la demolición y obra nueva, tanto por el volumen construido consolidado como por el arraigo del propietario con la vivienda.

Lo que no suele resistir el paso del tiempo, sin embargo, es la distribución interior. Cocinas cerradas, dormitorios de tamaño reducido pensados para una segunda residencia de fin de semana y una separación rígida entre las estancias son los puntos que con más frecuencia se piden reconsiderar en estos proyectos.

Instalaciones: el verdadero cuello de botella

Si hay un aspecto donde el «proyecto original» se queda claramente atrás, es en las instalaciones. Las villas de Las Rotas y El Tosalet construidas hace treinta años no contemplaban aislamientos térmicos exigentes, carpinterías con rotura de puente térmico ni la posibilidad de integrar climatización eficiente o autoconsumo fotovoltaico. Actualizar estos sistemas suele requerir intervenciones más profundas de lo que el propietario anticipa al llegar a la primera reunión: renovar redes eléctricas completas, mejorar el aislamiento de cubierta y fachada, o sustituir carpinterías originales que hoy resultan claramente ineficientes frente al clima mediterráneo.

Dos zonas, dos ritmos de transformación

Aunque comparten década de construcción, Las Rotas y El Tosalet no evolucionan al mismo ritmo. En Las Rotas, la topografía rocosa y el relieve pronunciado que ya condicionó el proyecto original limitan también hoy el margen de ampliación, por lo que las reformas tienden a concentrarse en actualizar lo existente antes que en aumentar superficie construida. En El Tosalet, con parcelas más regulares y menor pendiente, es más habitual encontrar ampliaciones que añaden una planta o reorganizan por completo la relación entre la vivienda y el jardín, aprovechando el margen de edificabilidad que en su día no se agotó.

Qué está pidiendo hoy el propietario de una villa veterana

Estudios como La Quinta Fachada, con experiencia en ambas zonas, coinciden con otros despachos de la Marina Alta en que el perfil de encargo ha cambiado: ya no se trata solo de actualizar el estilo de una vivienda envejecida, sino de adaptarla a un uso mucho más intensivo, a menudo como residencia principal o para teletrabajo, algo muy distinto al uso vacacional para el que se diseñaron originalmente muchas de estas villas.

Este cambio de uso obliga a revisar de nuevo aspectos que en el proyecto original se resolvieron pensando en estancias cortas: aislamiento acústico entre plantas, climatización zonificada por horarios de uso real, o la necesidad de un despacho independiente que hace treinta años no formaba parte del programa de ninguna vivienda de fin de semana.

Qué comprobar antes de reformar una villa de esta generación

Antes de plantear una reforma integral en una villa de treinta años en Las Rotas o El Tosalet, conviene encargar un informe estructural que confirme el estado real de cimentación y estructura, y revisar la normativa urbanística vigente, que en algunos casos ha cambiado respecto a la que se aplicó cuando se construyó la vivienda original.


Preguntas frecuentes

¿Qué elementos de las villas de treinta años en Las Rotas y El Tosalet suelen seguir siendo aprovechables? La estructura, la cimentación y la implantación en el terreno, ya que se proyectaron con criterios sólidos de orientación y vistas que siguen siendo válidos hoy.

¿Cuál es el principal problema de las instalaciones en estas villas veteranas? No contemplaban aislamientos térmicos exigentes ni carpinterías eficientes, por lo que actualizarlas suele requerir intervenciones más profundas de lo esperado.

¿Las reformas son iguales en Las Rotas que en El Tosalet? No; en Las Rotas suelen centrarse en actualizar lo existente por la topografía rocosa, mientras que en El Tosalet es más habitual ampliar superficie gracias a parcelas más regulares.

¿Por qué ha cambiado el tipo de reforma que se pide en estas villas? Porque muchas se usan ahora como residencia principal o para teletrabajo, un uso mucho más intensivo que el vacacional para el que se diseñaron originalmente.

¿Qué debo comprobar antes de reformar una villa de esta generación? Un informe estructural sobre el estado de cimentación y estructura, y la normativa urbanística vigente, que puede haber cambiado desde la construcción original.

Privacy Preference Center